Todas las personas en prospecto que deseen adoptar deben primero participar en una investigación completa, lo que incluye una evaluación llevada a cabo por un funcionario del tribunal juvenil ó una trabajadora social con licencia. Esta investigación determina si un niño es compatible para adopción por el adoptante y si el(los) adoptante(s) es (son) compatibles con el niño. Esta evaluación é investigación es conocida como un estudio del hogar y usualmente dura de seis a ocho semanas. Durante este tiempo, las entrevistas a los padres en prospecto son llevadas a cabo y termina con una visita a todos los miembros de la familia en el hogar. La información de cada miembro integrante del hogar es investigada, incluyendo: antecedentes penales, historial de abuso a menores, documentación sobre ingresos y recursos financieros, estructura de la familia en el hogar (si hay otros hijos, etc.), historial religioso, educativo, físico y mental de todos los integrantes del hogar, y los antecedentes relativos a la paternidad del (los) solicitante(s) y sus razones para la adopción. Entonces, esta información es resumida y forma la base de las impresiones de la persona que hace la evaluación así como sus recomendaciones a un tribunal.