La respuesta depende de la naturaleza de la demanda y de circunstancias particulares. Algunas acciones de grupo buscan la recuperación para un grupo grande de individuos, sin embargo, los daños considerados individualmente pueden ser pequeños. Por ejemplo, si una compañía hipotecaria ha cobrado intereses impropiamente y, como resultado, cada miembro del grupo pagó $100 más de los que debería haber pagado, podría no ser práctico perseguir el caso individualmente dado el costo del litigio. Por otra parte, si una persona ha sufrido daños sustanciales y tiene una grave reclamación, debería considerar consultar a un abogado para que le asista en la toma de esa decisión. Los casos en que los daños involucrados no ascienden a varios miles de dólares, y tomando en cuenta los aspectos complejos de un litigio, puede resultar que no exista recuperación de los daños después de deducir esos gastos y costas.