Sobre este punto, parece que todos los padres de niños en edad escolar han oído de la Ley Ningún Niño Debe Dejarse Atrás (NCLB). Después de todo, NCLB parece ser la razón del incremento en el número de pruebas estandarizadas a las que están sujetos nuestros niños sobre una base regular desde el momento en que entran al jardín de niños hasta que salen de la secundaria. Sin embargo, NCLB fue expedida para incluir específicamente a los niños con discapacidades y sus necesidades. En consecuencia, si usted es padre de un niño discapacitado, debería estar advertido acerca de cómo afecta a su hijo la NCLB.
Primero, una de sus características es su vigilancia, o rastreo del progreso académico de los niños y el informe de ese progreso, o la falta del mismo, a los padres. El sistema de vigilancia de NCLB también ha sido diseñado para evaluar y reportar el progreso de los niños con discapacidades. Debido a que la discapacidad de un niño no necesariamente está relacionada con su habilidad cognitiva, puede o no necesitar especiales arreglos a fin de que sea medido su progreso académico mediante las pruebas estandarizadas que toman todos los niños. Por ejemplo, un niño sordo, tiene claramente una discapacidad, pero si se hacen los arreglos necesarios durante la prueba, entonces puede desempeñarse tan bien –o mejor- que un niño que no es sordo. En consecuencia, NCLB es inclusive para los niños con discapacidades, a fin de rastrear y reportar su progreso académico, igual que ocurre con niños no discapacitados.
Además, un niño discapacitado tiene muchas opciones diferentes para las pruebas a fin de evaluar verdaderamente su proceso educacional, si es necesario. Aunque un niño discapacitado puede someterse a la misma clase de prueba que un niño no discapacitado, puede también someterse a formas alternativas de pruebas, y sus resultados pueden aun ser medidos contestándolos con los estándares alternos. Entonces, dadas estas opciones, una escuela tiene el deber, de acuerdo con la NCLB, de evaluar, medir y reportar adecuadamente el progreso de su hijo discapacitado.
El diseño de pruebas alternativas para niños con discapacidades no es nada nuevo para las escuelas. Todas las escuelas tienen niños discapacitados, y la Ley sobre Educación a Discapacitados requiere que las escuelas establezcan pruebas alternativas, por lo menos desde su revisión en 1997. En consecuencia, las escuelas han tenido más de 10 años para diseñar y poner en práctica procedimientos y pruebas adecuadas para los niños que las necesitan.
Finalmente, muchas escuelas se quejan de que son las puntuaciones de las pruebas de los niños discapacitados las que dan lugar a que las escuelas reciban calificaciones inadecuadas al ser medidas por el gobierno, tales como la de ser etiquetadas como “escuela que necesita mejorar.” Sin embargo, la NCLB proporciona a las escuelas un número de medios para excluir o minimizar el impacto de los niños con discapacidades al referirse el progreso general de la escuela. Después de todo, cada escuela inscribe niños con discapacidades, de tal manera de la NCLB toma en cuenta ese hecho. Por ejemplo, las escuelas solamente deben probar el 95% de los niños con discapacidades; por lo que, al menos el 5% de los niños de la escuela con discapacidades quedan excluidos del proceso de revisión. Así, es importante saber que las escuelas pueden minimizar el impacto de las más bajas puntuaciones; sin embargo, si se considera que una escuela “es una escuela que necesita mejorar”, entonces quizá la escuela NECESITA hacer alguna mejoras en la educación de su hijo discapacitado.