Los acreedores se enfrentan con frecuencia a una decisión difícil cuando un deudor no cumple con un préstamo. A fin de permanecer en los negocios, los acreedores deben cobrar tantos préstamos como sea posible. Sin embargo, existen diferentes caminos para cobrar los préstamos y diferentes factores para decidir cuál es el camino mejor para tratar de cobrar el dinero que se adeuda en una situación dada. Fundamentalmente, los acreedores tienen tres opciones. Pueden reestructurar el préstamo, pueden iniciar un litigio o pueden gestionar la pérdida del derecho a redimir una hipoteca o recuperar la propiedad que garantiza el préstamo.
Reestructuración del Préstamo
La reestructuración del préstamo involucra al deudor y al acreedor trabajando juntos para llegar a la revisión de los términos del préstamo. Por ejemplo, las partes pueden convenir en extender el período establecido para el pago a fin de reducir los pagos mensuales, tasas de interés más bajas, o pueden convenir en reducir el monto total de la cantidad que se adeuda y que necesita pagarse.
A primera vista, podría parecer que una reestructuración beneficia injustamente al deudor y que tal convenio podría no ser para los mejores intereses del acreedor. Sin embargo, en muchas situaciones es para los mejores intereses del acreedor por las razones siguientes:
- El acreedor evita los costos y riesgos asociados con un litigio o con el procedimiento para obtener la pérdida del derecho a redimir una hipoteca. Aunque es aconsejable que un acreedor consulte con un abogado antes de efectuar cualquier cambio significativo a un convenio de préstamo legalmente obligatorio, los costos legales asociados con un convenio de reestructuración del préstamo con frecuencia son mucho menores que los costos asociados con los costos y riesgos asociados con un litigio o con el procedimiento para obtener la pérdida del derecho a redimir una hipoteca. También, el acreedor retiene el control y puede decidir si aprueba o no una reestructuración. El acreedor no esta ligado a un convenio impuesto por un juez o a una cantidad impuesta por la venta derivada del procedimiento para obtener la pérdida del derecho a redimir una hipoteca.
- El acreedor conserva los derechos para llevar a cabo un litigio o el procedimiento para obtener la pérdida del derecho a redimir una hipoteca, en el futuro. Ésta constituye una parte importante de cualquier convenio de reestructuración de un préstamo. Si el deudor no hace los pagos requeridos por el convenio relativo a la nueva reestructuración del préstamo, entonces tiene el derecho de llevar a cabo una acción contra el deudor a fin de recibir el dinero que se le adeuda.
Otras Opciones Para Cobrar las Deudas: Litigar y Gestionar la Pérdida del Derecho a Redimir una Hipoteca
En muchos casos, tiene sentido intentar una reestructuración del préstamo antes de seguir otros métodos para cobrar un préstamo que no se paga conforme a la programación de los pagos. Sin embargo, a veces las negociaciones para la reestructuración no tienen como resultado un convenio. En esos casos, para obtener su dinero, el acreedor puede recurrir a los procedimientos de cobro fijados en el documento original del préstamo. Con frecuencia, esos procedimientos incluyen el litigio y/o gestionar la pérdida del derecho a redimir una hipoteca. En esos dos casos, los acreedores deberían consultar a un abogado que se especialice en el cobro de deudas para que los asista.
La reestructuración de los préstamos proporciona muchos beneficios a ambos: los acreedores y los deudores. Aunque los acreedores desean que se les pague de acuerdo con los términos del documento del préstamo original, muchos acreedores, especialmente en el estado actual de la economía, comprenden que el ajuste de los términos del préstamo, a través de un convenio de reestructuración del mismo, es preferible a otros métodos de cobro de préstamos o a no recibir pago alguno.