Aunque contratar un buen abogado puede ser algo costoso, es dinero bien gastado cuando se tiene un caso de custodia del hijo. Una batalla por la custodia del hijo ocurre cuando los progenitores se separan o divorcian, o cuando algo hace pensar a un progenitor que el progenitor custodio ya no es el mejor progenitor para ocuparse del cuidado del hijo. Cualquiera que sea la situación, es importante tomar seriamente un caso de custodia de un hijo, y lo mejor que puede hacer es contratar un abogado efectivo que haya manejado muchos casos de custodia de un hijo.
Primero, los casos de custodia de un hijo con frecuencia involucran mucha información acerca de usted, del otro progenitor del hijo, y de su hijo. Casi todo detalle acerca de usted y su familia puede ponerse en juego en un caso de custodia de un hijo, dado que el objetivo del juez es decidir qué arreglo sobre la custodia y la visitación es el mejor para los intereses de su hijo. Un abogado puede ayudarle a guiarlo a través de todo este proceso de información y recolección, que comúnmente es conocido como descubrimiento, y asegurar que usted no está revelando información que no sea relevante para su caso de custodia. Un abogado también puede ayudarlo a organizar mejor la información y presentarla en el formato que sea el más favorable para usted.
En seguida, un abogado puede darle asesoría acerca de la mejor forma de conducirse durante un caso de custodia de un hijo, que probablemente es estresante y agotador emocionalmente. El contacto con el otro progenitor de su hijo puede llegar a ser muy tenso, y probablemente el caso también impactará a su hijo, lo que puede hacer más difícil el problema de la paternidad en estos casos. Un abogado puede asesorarle acerca de acciones que pudieran ir en detrimento de su caso. Por ejemplo, si usted se pregunta si estaría bien mudarse con su hijo fuera del Estado a fin de vivir con el amigo que se encontró en línea, su abogado puede aconsejarle si hacerlo podría afectar negativamente su caso de custodia. Tener un abogado a su lado constituye un recurso para formular preguntas antes de que tome cualquiera acción que pudiera dar lugar a que el juez lo viera negativamente como progenitor.
Aun más, un abogado puede darle con frecuencia un consejo acerca del juez, el evaluador de la custodia, y el otro abogado, que le ayudará a estar mejor preparado para su caso. Por ejemplo, si el otro abogado es muy agresivo en el tribunal, su abogado puede prepararlo para el tipo e intensidad de las preguntas que podrá encarar de parte del otro abogado durante la audiencia en un tribunal. Su abogado también puede aconsejarle acerca de si debe gastar dinero en un evaluador de la custodia o en un tutor ad litem, o si usted debería dar otros importantes pasos a fin de reforzar su caso de custodia.
Finalmente, un abogado es la mejor persona para representarlo, así como a los intereses de su hijo, ante el tribunal. Si usted está encarando un juicio extensivo por custodia, y el otro cónyuge ha contratado un abogado, usted estará en una desventaja extrema si intenta representarse a sí mismo. Sin el conocimiento especializado de la ley, incluyendo las reglas de la evidencia, probablemente no podrá presentar adecuadamente su caso ante el tribunal, lo que pondrá en peligro la posibilidad de obtener o mantener la custodia de su hijo.