El embargo es un evento que la mayoría de los dueños de casa quieren evitar. En esencia, todos los embargos implican la toma de parte del prestamista de la propiedad que sirvió para garantizar el préstamo cuando el deudor ha fallado en los pagos regulares de dicho préstamo. Sin embargo, todos los embargos son lo mismo. Si usted, como muchos norteamericanos está teniendo problemas para efectuar los pagos de su hipoteca, entonces es importante que comprenda los diferentes tipos de embargo y cómo pueden aplicarse a su situación particular.
Embargo Judicial Este es el tipo más común de embargo. Se permite en todos los estados y en algunos estados es obligatorio. Involucra la venta de la propiedad hipotecada cuando el deudor ha fallado en sus obligaciones de pago. La venta ocurre bajo la supervisión judicial. Los rendimientos de la venta se utilizan para pagar la hipoteca y a cualesquiera otros tenedores de embargos preventivos, a fin de darles prioridad legal para recibir los pagos. Cualquier rendimiento obtenido en exceso de la deuda es de la propiedad del deudor.
Poder de Venta A fin de aprovecharse de este tipo de embargo, deben estar presentes dos elementos específicos. Primero, su contrato de hipoteca individual debe contener los términos relativos a la facultad de venta de la casa por el embargo. Segundo, el Estado en que se halle localizada la propiedad debe permitir esta clase de embargos. Básicamente, este tipo de embargo permite al tenedor de la hipoteca vender la propiedad sin necesidad de que se involucre el poder judicial. Una vez que la propiedad es vendida, el dinero es utilizado para pagar al tenedor de la hipoteca y a otros tenedores de embargos preventivos, a fin de darles prioridad legal para recibir los pagos, en la inteligencia de quey cualquier remanente será entregado al deudor.
Embargo Estricto Solamente un puñado de estados, localizados en Nueva Inglaterra, todavía permiten este tipo de embargo. En esta clase de procedimiento, el prestamista va al tribunal y solicita un embargo. Entonces, el juez da al deudor en falla un período de tiempo a fin de que, dentro del mismo, ponga al corriente los pagos. Si el deudor no puede ponerse al corriente de los pagos, entonces el prestamista toma el título de propiedad y no tiene obligación de intentar la venta y proporcionarle el remanente al deudor. En la mayoría de los casos, este tipo de embargo está solamente disponible si el valor de la propiedad es menor que la cantidad debida. El margen de tiempo que se permite para un embargo estricto, típicamente, es fijado por el juez. En algunos casos puede ser tan corto como una pocas semanas o tan largo como varios meses. Los deudores tienen la opción de de tratar de vender la propiedad a fin de pagar las obligaciones de la hipoteca o ellos pueden pedir prestado u obtener suficiente dinero para ponerse al corriente de su préstamo de alguna otra manera. El embargo es un delicado asunto legal, financiero y personal. Con frecuencia involucra a una persona, o a una familia, que pierde su casa. Implica poner una significativa marca en el reporte de crédito del dueño de la casa que podría dificultar obtener préstamos en el futuro. En consecuencia, es importante pensar en las alternativas del embargo y consultar con un abogado antes de entrar al procedimiento del embargo.