Puede ser muy deprimente encarar el embargo de una casa. Los dueños de casa y sus familias que no pueden efectuar los pagos de su hipoteca, pueden pensar que no hay alternativa al hecho de dejar que los titulares de la hipoteca sobre su casa embarguen su propiedad. Sin embargo, el embargo no es una conclusión previsible y que no existen opciones disponibles mediante las cuales los dueños de casa y los titulares de la hipoteca sobre la misma no puedan considerar.
Renegociación En algunas circunstancias, tiene sentido renegociar los términos de la hipoteca. Los prestamistas usualmente están más que deseosos de considerar esta opción si el dueño de la casa está enfrentando una baja temporal en sus ingresos y tiene una sólida confianza de un incremento en sus ingresos en el futuro cercano. Para esos dueños de casa, un prestamista puede estar deseoso de bajar la tasa del interés sobre la hipoteca o extender el término de la hipoteca a fin de disminuir los pagos mensuales. En circunstancias extremas, un prestamista puede convenir en una reducción temporal o en una suspensión de pagos, si se fija un programa específico dentro del cual el dueño de la casa pagará la diferencia durante cierto tiempo.
Refinanciamiento Dependiendo de sus circunstancias financieras, usted puede refinanciar su casa. Si usted tiene valores en su casa, usted puede pedir prestado sobre los mismos a fin de pagar las cantidades atrasadas de la hipoteca. La tasa de interés sobre el nuevo préstamo puede ser más bajo que la tasa original de la hipoteca y usted puede terminar pagando mensualmente en lo sucesivo cantidades menores.
Buscando Ayuda El gobierno federal o el estatal pueden proporcionarle ayuda si usted desea quedarse en su casa y si califica para sus programas. Por ejemplo, si usted tiene un préstamo asegurado FHA, su prestamista puede obtener el pago del fondo del seguro FHA que pondrá al día sus pagos de la hipoteca. Similarmente, algunos estados tienen programas de asistencia hipotecaria para dueños de casa que pueden proporcionar ayuda a los dueños de casa que deseen permanecer en sus casas y evitar el embargo.
Vender o Ceder la Propiedad Si usted no desea permanecer en la casa y usted está encarando un embargo, entonces usted tiene unas pocas opciones disponibles para usted. Todas estas opciones probablemente afectarán menos su clasificación de crédito que lo que lo afectaría su embargo. Por ejemplo, usted puede tratar de vender su casa. Dependiendo del monto de su hipoteca, usted puede recibir un ingreso suficiente de la venta para pagar la deuda existente y tener algún remanente. Si no parece posible realizar una venta rápida y productiva, entonces usted puede decidir ceder su propiedad a otra persona. Aunque usted no obtendrá un provecho financiero de esta operación, ya no será responsable de los pagos de la